Discografía

Tsedeke (2017) 

PortadaCon ese nuevo album, Losvo da un paso al frente en su desarrollo musical adentrándose en la música de nuestro tiempo, donde toda armonía es posible y donde el interés melódico pasa de un instrumento a otro. 

En Tsedeke de Losvo no hay percusionistas pero sí percusiones y mucho ritmo, que procede ya no de las darbukas o djembés sino de la tapa o las cuerdas muteadas de la guitarra, de ostinatos rítmicos en la región grave del piano o de impulsivas ráfagas bocales sobre la flauta. El contrabajo se suma al frenesí rítmico con sus pizzicati y efectos de arco y el acordeón completa el retrato con su riqueza de matices y variedad de recursos sonoros. 

 

 


Canon y Caos (2012)

Portada CyCweb

Oímos interpretaciones de composiciones inspiradas hace 300 o más años. Conocemos la obra de los grandes genios a través del eco que perdura en cada auditorio donde se programa la llamada "música clásica", una etiqueta que engloba varios siglos y conceptos de lo bello y lo equilibrado.

Cada estilo se ha erguido rechazando elementos del anterior o cuando ya, por extenuación o monotonía, los oídos del público necesitaban algo diferente.

Nunca antes en la historia habíamos vivido la posibilidad de acceder a lo musicalmente heredado, tanto como en nuestros días.

Rendimos un sentido homenaje en cada pieza que esconde ecos de Bach, Telemann, Fauré o Poulenc. "Trova I", "Miro en colores" o "Nocturno" son composiciones de ese tipo. Pero el flamenco, el reggae o el espíritu celta también están presentes en "Homenaje", "Shahada Marley" o "Alisos". 


 Terramar (2007)

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Terramar, primer trabajo de Losvo en que presenta su peculiar mezcla de música de cámara y folk, con tintes world music. 

“Danza gentil”, tema inspirado en la música barroca y mezclado con percusión afro-cubana. Es un juego de  armonía a la antigua, con acordes en cada parte, y rítmicas de congas y yembé; es un diálogo entre lo antiguo dieciochesco y lo antiguo étnico.

“El cielo y tú”, tema lento con ecos de jazz y cuya versión en directo sustituye el vibráfono por el piano.
“Esquivando”, un juego de descoloque rítmico en zig zag, a ratos imprevisible.

“Galopando”, el más celta de los temas. Una danza como las Gigas de las suites renacentistas, que llenaban las salas de baile. Tiene una base rítmica que puede llegar a recordar al reggae, y constituye un ejemplo de la  irrespetuosa mezcla que nos gusta. Las épocas y los estilos en la coctelera.

“Meciéndome”, tema tranquilo, como su título hace suponer, que termina con un “tumbao” del bajo en la sección final (influencia de la Salsa cubana ).

“Mediodía en la Tierra”, sobre una base rítmica de mambo sudaní y con un alternante protagonismo compartido por todos los instrumentistas que, en un momento u otro del tema, exponen la melodía.

“Montijo 22:45”, de aire nocturno  e intimista en el comienzo, con un sólo de introducción de la guitarra acústica.

“U, manos”, pieza camerística para flauta y guitarra, con una nota pedal -una reiteración- de la guitarra bajo. El título es un juego de palabras a propósito de lo humanos que nos hacen las manos.

“Échate un valsecito”, de influencias jazzísticas, es un vals muy sincopado. El desarrollo central constituye un rico movimiento armónico, modulante, con diálogo constante de ideas entre la flauta y el violín.

“Reencuentro”, podríamos encuadrarlo dentro del folk contemporáneo, si tal cosa existiera y tratara de describir ritmos y armonías fronterizos a la música clásica contemporánea.